Harriet Tubman

Harriet Tubman nació esclava en 1820. De niña fue niñera, asistenta, tejedora y campesina y su vida dependía de su propietario. Harriet consiguió huir en 1849 a los Estados del norte y ser libre. A partir de la década de los 50 realiza viajes regulares y peligrosos guiando a grupos de esclavos huidos a través de los Estados esclavistas. Durante once años ayudó a conseguir la libertad a más de 300 esclavos.

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Nació como Araminta «Minty» Ross en 1820. Nació esclava porque era hija de dos esclavos de una plantación en Maryland. Su niñez estuvo protagonizada por trabajo (de niñera, asistenta, tejedora, campesina) y por las palizas recibidas cuando sus propietarios creían conveniente. En una ocasión, recibió el impacto accidental de un objeto de plomo en la cabeza cuando uno de sus propietarios lo lanzó contra otro esclavo. Tras su traumatismo craneal, Tubman comenzó a experimentar visiones y sueños, que consideraba signos de la presencia de Dios. Esta perspectiva religiosa influyó profundamente en toda su vida.

Se sabe que, en 1844, Minty se casó con un hombre negro libre llamado John Tubman. Tan pronto como se casó Araminta, adoptó el nombre de su madre, Harriet. Aunque no se sabe mucho de él o de su vida juntos, la unión fue complicada debido al estatus de esclava de ella y a que él no la apoyó en sus intentos por buscar su libertad.

A la muerte de su dueño, Harriet se negó a esperar que la familia de este la vendiese, separándola así de su familia, y decidió huir. Escapó junto a sus hermanos Ben y Henry el 17 de septiembre de 1849. A pesar de haber conseguido escapar, los hermanos de Tubman lo pensaron mejor, y decidieron regresar forzándola a regresar con ellos.

Poco después, Tubman escapó por segunda vez, en esta ocasión sola. La ruta utilizada para su huida no se conoce con exactitud; de lo que sí se tiene constancia es de que utilizó la red conocida como «ferrocarril subterráneo». Este sistema informal pero bien organizado estaba formado por negros libres, blancos abolicionistas y activistas cristianos. En aquellos tiempos, los EE.UU. estaban divididos en los Estados esclavistas y los Estados abolicionistas. Existía la posibilidad de escapar de la esclavitud huyendo a los Estados del norte, pero durante el camino había que evitar a las autoridades, los dueños y los cazadores de recompensas.

El peligroso viaje obligó a Tubman a viajar de noche, guiada por la Estrella Polar. Los guías del ferrocarril subterráneo utilizaban diversas instalaciones para esconder a los fugados, como las conocidas «Casas Seguras», que pertenecían a blancos abolicionistas.

Cuando llegó a Pensilvania, sintió una mezcla de alivio y emoción. Comenzó a trabajar y a ahorrar dinero. Al poco tiempo de llegar a Filadelfia, Tubman empezó a añorar a su familia, y el hecho de que ella fuera libre mientras sus familiares permanecían esclavos la angustiaba.

En diciembre de 1850, Tubman fue informada de que su sobrina Kessiah iba ser vendida y, horrorizada por la posibilidad de que su familia quedara rota, voluntariamente regresó a la tierra de su esclavitud para sacar a su sobrina y los hijos de esta.

La siguiente primavera regresó a Maryland para guiar hacia la libertad a otros miembros de su familia. En este segundo viaje, ayudó a escapar a su hermano y a dos hombres no identificados. En ese tiempo, Tubman comenzó a ser conocida como Moses (Moisés), en alusión al profeta que guió a los hebreos hacia la libertad. Poco a poco, fue sacando del Estado a sus diversos parientes, en ocasiones guiando personalmente a docenas de esclavos hacia la libertad.

En ese tiempo, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la «Ley de Esclavos Fugitivos», la cual obligaba a los organismos oficiales (incluidos los de aquellos Estados en los que no existía esclavitud) a ayudar en la captura de los esclavos que habían huido, e imponía fuertes castigos a quienes escaparan. La ley aumentó los riesgos para los esclavos que se habían escapado, por lo que a partir de ese momento, era necesario huir hasta llegar a Canadá, con lo que el camino se hacía más largo y peligroso.

Durante once años, Harriet realizó diecinueve viajes al sur para ayudar a salvar a más de 300 esclavos, que consiguieron la libertad gracias a ella. No perdió a ningún compañero de viaje.

Su peligroso trabajo requirió grandes dosis de ingenio. Viajaba durante los meses de invierno, cuando las noches eran largas y oscuras y la gente se quedaba en sus casas, para reducir las posibilidades de que el grupo fuera descubierto. Una vez que contactaba con los esclavos dispuestos a escapar, emprendía la fuga la tarde del sábado, sabiendo que los periódicos no imprimirían noticias hasta la mañana del lunes. Descansaba en las casas seguras, graneros, cuevas, iglesias, usaba disfraces para que no la reconocieran. Llegó a tener cierta fama y se llegó a ofrecer una recompensa de 40.000 dólares por su cabeza.

Una de sus últimas misiones consistió en recuperar a sus padres y les guió hacia el norte, hasta la ciudad canadiense de St. Catharines (Ontario), donde se había asentado una comunidad de esclavos huidos, incluyendo a los hermanos de Tubman y otros parientes y amigos.

Entonces comenzó la guerra civil americana (1861-1865). Harriet ofreció su propia experiencia y habilidad a la causa, y pronto se unió a un grupo de abolicionistas de Boston y Filadelfia. Inicialmente, desempeñó labores de enfermería, asistiendo a heridos y fugitivos. Acabó haciendo de espía y de guía a un grupo de exploradores a lo largo de la región de Port Royal. Los

pantanos y ríos de Carolina del Sur eran muy similares a los existentes en el Eastern Shore de Maryland, por lo que sus conocimientos fueron de gran valor. Se convirtió en la primera mujer en dirigir un asalto armado, junto al coronel Montgomery. Más de setecientos esclavos fueron rescatados en la operación de Combahee River. Los periódicos recogieron el patriotismo, la sagacidad, la energía y la habilidad de Tubman.

A pesar de sus años de servicio, nunca recibió un salario regular y durante años se le negó cualquier tipo de compensación. Su constante trabajo humanitario, tanto con su familia como con otros esclavos, la mantuvo en una constante situación de pobreza.

Tubman se hizo con una pequeña porción de tierra en Auburn (Nueva York) y construyó una casa que serviría como centro de activismo antiesclavista, ofreciendo un lugar seguro para los americanos negros que buscaban una vida mejor en el norte.

En la misma ciudad, fundó una escuela para niños afroamericanos.

Durante sus últimos años, trabajó para promover la causa sufragista. Viajó a Nueva York, Boston y Washington para dar discursos a favor del derecho al voto de las mujeres. En ellos describía sus propias acciones durante la guerra civil y utilizaba los sacrificios acometidos por mujeres en la historia moderna como evidencia de la igualdad entre hombres y mujeres.

Cuando se fundó en 1886 la Federación Nacional de Mujeres Afroamericanas, Tubman pronunció el discurso de apertura.

Cuando tenía cerca de ochenta años, Tubman empezó a construir una casa especial para los ancianos, llamada «Harriet Tubman Home» en Auburn, donde pasaría los últimos días de su vida.

Falleció el 10 de marzo de 1913.Tenía noventa y tres años. El ejército le rindió honores en un entierro de carácter militar. Al año siguiente, la ciudad de Auburn le dedicó un monumento en el jardín del Palacio de Justicia del Condado. Otro monumento se encuentra en Boston.

Bibliografía

· https://www.biography.com/people/harriet-tubman-9511430

· http://www.harriet-tubman.org/category/biography/

· https://www.britannica.com/biography/Harriet-Tubman

· https://www.biography.com/video/harriet-tubman-mini-biography-490929731687

· http://www.harriettubmanbiography.com/harriet-tubman-biography.html

· https://www.biografiasyvidas.com/biografia/t/tubman_harriet.htm

· https://www.mujeresenlahistoria.com/2018/05/harriet-tubman.html